GRATIS es el nuevo NUEVO

Estrenamos diseño, tras varios años sin actualizar la página web, al menos vamos a intentar salir con lo puesto. Con el portfolio de últimos trabajos. Con un diseño NUEVO.

Tenemos muchos más, pero sin duda, los últimos estarán un poco menos desactualizados. Iremos metiendo proyectos por orden inverso. Porque lo NUEVO siempre es más importante que todo lo demás.

Resulta ya cansino el abuso de la palabra “nuevo” dentro de la publicidad, del packaging, del marketing en general. Todo absolutamente tiene que ser siempre “nuevo”. Un nuevo modelo, un nuevo diseño, un nuevo sabor, un nuevo envoltorio, un nuevo embalaje, un nuevo nombre, una nueva fórmula, un nuevo color, un nuevo y largo etc.

Esto es algo que constituye el pilar básico del marketing, y así se imparte desde el primer día en la formación de esta materia.

Busca cualquier excusa para insertar la palabra ¡¡¡GRATIS!!!. Y si no la encuentras, siempre puedes usar la palabra ¡¡¡NUEVO!!!

Desde siempre, esta palabra se ha usado para destacar un producto frente a los demás. La premisa era introducir “NUEVO” en el diseño del propio producto, como un gancho potenciador que nos impulsaría irremediablemente a comprarlo.

Podemos ir con toda la determinación del mundo a comprar nuestro chocolate preferido, pero si cuando estamos a punto de comprarlo vemos otro producto que ha cambiado su envoltorio, que tiene algo impreso como “Nuevo sabor”, “Nueva receta”, “Nuevo diseño”, enseguida nos asaltan las dudas.  Según algunos estudios de neurología, al elegir otro producto nuevo, nuestro cerebro libera una sustancia llamada “dopamina”.

La cuestión es que, con el tiempo, hace poco tiempo era imposible encontrar en el supermercado un solo producto que no tenga la inscripción NUEVO en su diseño. Todo tiene algo “nuevo”. Mistol incluso pasó a llamarse “Nuevo Mistol”, así ha quedado durante años.

Siempre ha sido nuevo, desde que lo inventaron

Siempre ha sido nuevo, desde que lo inventaron

Por culpa de esta moda, encontramos chorradas tan grandiosas como “Nueva asa muy práctica”, “Nuevo diseño de botella, más fácil de agarrar”, “nuevo sabor a mantequilla”, “nuevo tapón transparente”, “nuevo diseño de Vittorio y Lucino”, y un sin fin de ocurrencias.

Hasta sacaron un Nuevo Cola Cao Turbo que decían que era más fácil de disolver, cuando todos sabemos que se necesita una baticao, un taladro con una cuchara acoplada en la punta, o un terremoto de escala 9 y medio.

Ahora, como decía más arriba, GRATIS es el nuevo NUEVO.

Las marcas, en lugar de querer destacar algo como “novedoso”, se esfuerzan en utilizar la palabra GRATIS, un arma mucho más poderosa que anula nuestra consciencia.

La palabra mágica del siglo XXI nos somete a un bombardeo constante cada vez que entramos a una tienda. No importa si el producto ofrece un 20% gratis o un 1%. Lo importante es imprimir GRATIS en el packaging, bien grande.

Como si fuésemos zombies, esa palabra nos sumerge en un estado hipnótico. Da igual si necesitamos ese producto o no… un 2×1 siempre es digno de tener en cuenta.  Con esta palabra mágica, en nuestro cerebro se produce un bloqueo racional, actuamos cegados, no vemos lo negativo, o si realmente hay otro producto más barato o que nos pueda interesar más.

Algunos repetimos sin cesar: “en la vida no hay nada gratis”. Resulta curioso cuando muchos vivimos en un medio que se ha caracterizado por su novedad y su gratuidad desde su inicio, como es internet.